Política de Calidad y Medio Ambiente

Por cliente debe entenderse todo usuario de nuestros productos, servicios, sistemas, procesos o actitudes, tanto en el ámbito externo, como en el interno a la Empresa. Cuantos formamos parte de la misma, somos al mismo tiempo proveedores y clientes de servicios, por lo que debemos satisfacer las necesidades y expectativas de nuestros usuarios y ser atendidos de la misma manera.

 

Los recursos de nuestra empresa deben gestionarse de forma que su aplicación produzca la máxima satisfacción de las expectativas del cliente y el menor impacto ambiental, por lo que es necesario conocerlas y medirlas de manera objetiva.

 

Cada integrante de esta empresa debe actuar en su cometido como gestor de estos recursos y orientarlos al fin propuesto.

 

Las directrices básicas de la Política, que deben presidir nuestra actuación, se resumen en los principios que se enuncian a continuación:

  • Los clientes son la razón de nuestro trabajo. Debemos conocer, para satisfacerlas, sus necesidades reales y expectativas. Para conocer es necesario medir.
  • El trabajo bien hecho, a la primera, debe ser el objetivo de actitud permanente. Un trabajo bien hecho es el que satisface las expectativas de nuestros cliente. Un trabajo bien hecho a la primera también contamina menos.
  • La prevención de errores tendrá prioridad frente al esfuerzo por controlarlos.
  • La mejora continua de la calidad y del medio ambiente debe ser afrontada y seguida de una manera planificada y sistemática. Esta planificación y seguimiento deben estar basados en datos objetivos y realimentados de forma continua. Esto rige para todas las áreas de nuestra organización.
  • Para conseguir los máximos niveles de calidad y medio ambiente, es imprescindible una actitud de colaboración, de trabajo en equipo. Una actitud individualista, ajena a las necesidades de los demás, no tiene cabida en este Sistema ni en la Empresa.
  • Mejorar la calidad y el medio ambiente es responsabilidad de todos. No descansemos en otros para que nos controlen o hagan de filtro al trabajo mal hecho.
  • Deberá prestarse una gran atención a la capacitación, sensibilización y formación como herramienta necesaria para el trabajo. Deberá ser permanente, planificada y orientada a la satisfacción del cliente.
  • La comunicación es tarea de todos. Es imprescindible una comunicación adecuada para avanzar en la mejora de la calidad y el medio ambiente.
  • La mejora de la calidad y del medio ambiente es un proceso continuo. Hay que adquirir el hábito de mejora permanente, creando una elevada conciencia.
  • Se debe conocer el impacto ambiental de nuestras actuaciones, medir y controlar.

 

Nuestra empresa debe ser una empresa eficaz en la satisfacción de nuestros clientes y compañeros de trabajo y eficiente con los recursos que gastamos en nuestro trabajo (energía, suministros, material de construcción, herramientas, maquinaria, papel, tinta, viajes y desplazamientos, etc).

 

Dicha empresa será una empresa ejemplar en el estricto cumplimiento (yendo más allá, si hace falta) de la legislación medioambiental y de los compromisos que suscriba con el Medio Ambiente. También será ejemplar el cumplimiento de la legislación que afecte a la calidad de nuestros trabajos.

 

La ética medioambiental es un valor añadido de esta empresa. El mayor impacto que podemos producir es un trabajo mal hecho o carente de esta ética.

 

La contaminación que menos impacta es aquella que se previene.